martes, febrero 20, 2007

Transantiago y la planificación central

Anoche salí de la pega y me dirigía a mi casa, y me causó incredulidad la escena que vi. Una fila descomunal de gente esperando, en un paradero de buses, a subirse al transantiago.

Afortunadamente, trabajo cerca de mi casa, por lo que me puedo ir caminando. Pero no me dejó indiferente el ver las penurias que está pasando mucha gente gracias el proyecto estrella del gobierno.

Por una parte, los beneficios son obvios. Mucha menos contaminación auditiva. Es increíble como Santiago ha logrado renacer del caos. Si hasta antes se parecía cualquier mega-aglomeración asiatica donde ni la ley de la selva se respetaba. Ahora las calles están mas libres, y hay menos taco.

Pero a quien beneficia eso? Obviamente a gente como yo, que tiene auto, y que no se sube a una micro en años. Eso también incluye a los señores del gobierno, que adivino que no toman micro para irse al palacio de la moneda. Beneficia a todos los que tienen auto porque las calles se despejaron y hace mucho mas rápido llegar a donde se tiene que ir, en auto.

Quien se imaginaría, el mayor beneficiario del proyecto son los que utilizan el auto para movilisarse. Genial.

Pero no debe sorprendernos. Eso es usualmente lo que ocurre con la planificación central y las buenas intenciones. Es una ilustración perfecta del socialismo. Si en la URSS no funcionó, ni en ninguna otra economía socialista del siglo XX. ¿Por qué debería funcionar acá?

Los resultados de la planficiación central se deben a que ningún agente central, por muy super-inteligente, o por muy cuidadoso, o por mucha tecnología que tenga, va a poder manejar todas las variables involucradas en proveer un servicio tan complejo como el transporte en una metrópolis de mas de cinco millones de habitantes. Es imposible.

Pero el gobierno se empecina en intentarlo. Porque es un proyecto estrella. Es un proyecto glamoroso. Miren que lindas son las micros dobles, blancas. La estética de los nuevos paraderos maravillosa. Arte. Postularía para un proyecto Fondart. Pero igual que los proyectos fondart, no sirven para mucho. Solo para algunos "iluminados".

Los resultados se repiten igual que los tiempos de la "UP". Colas, colas, y mas colas. Curiosos, en esos tiempos se le culpaba a los "captalistas" que sacaban sus productos del mercado. Hoy se culpa a agentes que quieren "dar sabotaje al sistema". Y lanzan una consigna digna del MIR "No nos dejaremos amedrantar." Como si la gente estuviera esperando fila de puro hacerle la mala al gobierno.

Y obviamente, aparecen los "buses piratas". Si antes había un sistema que regulaba a los privados para proveer servicios útiles a bajo costo (las micros llegaba a cualquier lado). Hoy estos se transformaron en "ilegales", y "piratas". O sea, aparecíó el mercado negro. Y ahora esos que proveen los servicios ahora son unos "ladrones". O sea, si ves un servicio que se necesita y lo intentas proveer, eres un "ladron". Todo porque no hay un burócrata estatal que venga a poner su estampilla de goma sobre algún papel de "permiso".

Tremendo apoyo a la inciativa. Efectivamente, digno de cualquier gobierno socialista. Mientras mas las cosas cambian, mas se parecen. (Me recuerda la historia de la rana y el escorpión). Y eso que Chile había aprendido que la iniciativa privada es la que hace surgir a este país. Obviamente estamos en un país que olvida rápidamente las lecciones aprendidas en favor del dominio comunicacional del hermano mayor.

Bueno, y a mi que. En realidad solo me causa cierto grado de interés darme cuenta que las lecciones son las mismas de siempre.

1 Comments:

At 5:00 PM, Blogger dacarras said...

Comparto tu apreciacion en varios aspectos.

Es una pena que no haya una manera rapida y eficiente de poder prestar estar un servicio a bajo costo, sin que pase por ladron. Asi como el burocrata del socialismo drena de dineros para dar permisos, las patentes capitalizan formas de utilizar los productos, y de producirlos.

El problema de la planificacion central, como bien señalas tiene que ver con la apreciacion de que si un sistema es complejo, y las variables que lo condicionan pueden y superan a las calculables, la incertidumbre con respecto a los resultados estimados puede ser gigante. Es tan sencillo como ver como un 5% en una distribucion normal, en una estimacion economica puede volverse un error de 2 años de estiamcion (siendo que las politicas publicas establecen plazos fijos y poco flexibles).

Asi como la planificacion central tiene sus limitaciones en este sentido; la liberalizacion de mercado no siempre soluciona todos los problemas.

Por diversas razones, la liberalizacion no es una solucion a los problema, sino solo una estrategia de enfrentarlos. No es lo mismo que todos podamos pensar un problema y podamos ofrecer alternativas (estrategia liberal), a que "los elegidos" esten encargados de resolver el problema (estrategia central).

Una de las gracias de cada estrategia es como se identifican las responsabilidades una vez que hay efectos no deseables. En el caso de la central, o se despersonaliza mediante la nocion de un sistema defectuoso, o la responsabilidad de un ente autoritario que es la cara en el poder. En la version liberalizada, la despersonalizacion se realiza mediante la nocion de la responsabilidad del mercado, y el rol de los consumidores, y por el lado de las responsabilidades personales se disuelven en el conjunto de prestadores de servicios y productos que caigan bajo el ojo de la prensa, y el juicio de la ley.

Transantiago, hasta donde entiendo, es un sistema mixto. Los empresarios son varios, menos que antes, pero al menos mas de uno; esto lo haria liberal. Pero los entes fiscalizadores y de gestion trabajan en coordinacion, y esto aporta el aspecto centralizado.

Por otra lado, el aspecto de error centralizado es bastante obvio. Si el plan fue desarrollado con un modelo pobre sobre el transporte publco (flujos de pasajeros, horarios, rutas, etc) el plan esta destinado a fallar en su primera instancia; nada nuevo bajo el sol. En el caso descentralizado sucede lo mismo, solo que como las responsabilidades son circunscritas, y las decisiones pueden ser mas parisomoniosas, si hay un error se puede corregir mas rapido. A mi juicio, lo que se espera de la reaccion ante los problemas detectados en el transantiago, es una reaccion descentralizada para resolver los problemas.

Excelente post, seguro da mucho que pensar.

 

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